Nov 23

Las mujeres transexuales son una población vulnerable para la viruela del mono

La Fundación Lucha contra las Infecciones y el Hospital Germans Trias participan en dos estudios sobre la viruela del mono publicados en la prestigiosa revista The Lancet.

Vías de transmisión y posibilidades de tratamiento

El artículo central, liderado por el dr. Oriol Mitjà, jefe de la sección de Infecciones de Transmisión Sexual y enfermedades olvidadas de la piel del Hospital Germans Trias y la Fundación Lucha contra las Infecciones, es el análisis más aproximado realizado hasta el momento sobre la viruela del mono: vías transmisión y las posibilidades de tratamiento. En concreto, la investigación pone el énfasis en que el brote se ha reducido en nuestro entorno, pero sigue activo en América Latina y África, y también en el riesgo de muerte en pacientes con inmunosupresión grave, sobre todo en cuanto a personas con infección por VIH no controlada, que es más frecuente en países de baja renta. Por otra parte, el artículo plantea la forma de diagnosticar y tratar más rápidamente a personas de riesgo, y tener estrategias para personas que no respondan al tratamiento de primera línea con el antiviral Tecovirimat. Este artículo es fruto de una colaboración entre investigadores de países de África, Europa y Estados Unidos expertos en este tema.

Abordaje de la enfermedad en las mujeres

El segundo estudio analiza por primera vez la afectación de la enfermedad entre las mujeres, a fin de permitir un mejor diagnóstico. Si bien hasta ahora la viruela del mono ha afectado fundamentalmente a hombres que tienen sexo con hombres, las mujeres (cisgénero y transexuales) constituyen un porcentaje de las personas infectadas a tener en cuenta para el abordaje integral e inclusivo de la epidemia. El estudio refleja que las mujeres transexuales que padecen viruela del mono se dedican al trabajo sexual en mayor proporción que las mujeres cisgénero con la enfermedad, por lo que están más expuestas al contagio por vía sexual. Además, en un  57% de estos casos la infección coexiste con la infección por el VIH. Por otra parte, los datos reportados en relación con el contagio de las mujeres cisgénero ponen de manifiesto el riesgo de transmisión no sexual (en el hogar u ocupacional), a tener en cuenta al realizar el diagnóstico de casos sospechosos.